Quienes somos diseñadores nos sentimos frustrados cuando vemos un espantoso logo en una campaña multinacional, o cuando nos enteramos que a “fulanito” le pagaron 10,000 dólares por un logo que se copió de otro para una campaña de gobierno, y así puedo seguir todo el día.
Nos frustramos porque no entendemos como pueden pasar esas cosas, ¿Quien no ha pensado, yo pude hacerlo mejor por el 1% del costo? Y probablemente si podemos, pero, ¿Nos lo pagarían?. Como diseñador web he escuchado cientos de veces el “Es que mi sobrino hace páginas”, “Tengo un amigo que le sabe al Flash” y otras parecidas. ¿Tan poco vale nuestro trabajo?. (more…)








